Conclusiones

Resultados obtenidos


    En primer lugar, las personas encuestadas responden al mismo porcentaje de hombres  y mujeres, de los cuáles, prevalecen aquellos con edad de 70-75 años, casados/as y viudos . Asimismo nos ha impactado que la mayoría de ellos viven solos en sus casas. A pesar de estar casados/as, muchos de los matrimonios se encuentran separados debido a que uno de los cónyugues se encuentra en una residencia. En nuestro cuestionario no contemplamos está información, quizás hubiera sido fructífero conocer cuantos matrimonios están separados por la dependencia o por otras razones que les impiden estar juntos después de toda una vida juntos. Esta información nos la proporcionaron nuestros mayores cuando les realizamos dicha encuesta y creemos de especial importancia dejarla detallada en este apartado. 


   En referencia al bloque de salud, la mayoría de los encuestados expresan que padecen algún tipo de enfermedad crónica, por ello también, la tendencia de los participantes muestra su desacuerdo en tener que pagar un euro por receta ya que como nos decían, algunos tienen que pagar medicamentos muy costosos que por desventura no entran en la Seguridad Social. 

   Todos los participantes encuestados cobran algún tipo de pensión. Siendo mayoritariamente la de jubilación, aunque por otro lado, muchos de ellos/as también cobran una pensión mínima. 

   Con la actual crisis económica nuestros mayores expresan que los aspectos  en que se han visto más perjudicados, son en el ámbito económico en primer lugar, y en el ámbito personal y emocional. Éste último interpretamos que está sumamente vinculado a la situación de paro en que se encuentran hoy en día, muchos adultos y que son hijos/as de este col·lectivo que hemos estudiado. Ello supone un sufrimiento no solamente para las personas que se encuentran en esa situación, sino que también, afecta ostensiblemente al resto de la familia. Esta información, la extraemos de lo que nos han ido comentando nuestros participantes y que consideramos que merece también, una especial atención debido a que la gran mayoría de nuestros mayores  responden que deben ayudar a sus familiares, especialmente, en cuestiones económicas. 

   Finalmente, en relación al ocio de los participantes, en gran proporción,  responden que no asisten a ningún hogar de jubilados. Muchos de ellos/as realizan otro tipo de actividades de ocio, pero asimismo consideramos que  en general, quedan limitados en sus actividades de tiempo libre,  puesto que otra forma de ayuda a sus familiares la hacen patente respondiendo al cuidado de sus nietos/as. 

Interpretaciones y conclusiones en base a nuestros objetivos

   En base a los objetivos que nos planteamos en un principio, llegamos a una serie de conclusiones. Por un lado, queríamos descubrir de primera mano la opinión y la problemática que sufre la gente mayor, a lo que consideramos que se ha llevado a cabo y hemos podido conocer la realidad de nuestros mayores. No obstante, la metodología para lograrlo no ha sido la que pretendíamos, puesto que, queríamos acercar a la gente mayor a las TIC (fomentando la alfabetización digital), habiendo finalmente recurrido a realizar las encuestas en la calle.

   Seguidamente, otro de los objetivos era conocer cómo afecta la crisis en la vida diaria de la gente mayor. Podemos observar que los aspectos que más afectan a la vida de nuestros mayores son a nivel personal y económico puesto que , aunque todos ellos cobren algún tipo de prestación (la mayoría la prestación mínima), este hecho no garantiza que puedan llegar a cubrir sus necesidades básicas. Esta situación la podemos ver ejemplificada en el vídeo sobre un matrimonio separado por la dependencia ya que por un lado, la persona está afectada a nivel emocional debido a la congoja y malestar que comporta estar separado de su mujer y a nivel económico por qué no puede pagarse la residencia para estar con su mujer y además, es ayudado por sus hijos para poder llegar a final de mes y acarrear con los gastos de la residencia de su mujer.

La vejez cronológica en nuestra sociedad actualmente se define por haber cumplido los 65-67 años (edad de jubilación). Pero este enfoque conlleva dos problemas. Asigna en cierto modo, a que una persona sea mayor según su actividad económica ya que valora la vejez a partir de criterios económicos.

Con la actual crisis económica, la mayoría de los niños/as son atendidos la mayor parte del día por sus abuelos (los padres ahorran el gasto que conlleva una canguro) y también debido a la actual crisis, muchos hijos han tenido que volver a casa de sus padres a causa de haber perdido el trabajo o sus viviendas. Con esta reflexión queremos dar a entender que aunque el pensamiento general sea que las personas mayores conllevan un gasto, no es así ya que actualmente podemos observar que a pesar de su humilde prestación, aportan un beneficio para sus hijos/as y un gran apoyo social.

Por otro lado, la dependencia no se da en todas las áreas. Es decir, una persona mayor puede padecer algún tipo de dependencia física, pero no por ello significa que también tenga una dependencia emocional.

En un principio no nos dimos cuenta de analizar si la crisis afectaba a nivel de salud, sin embargo, a través de las encuestas hemos podido extraer que muchos de participantes sufren enfermedades crónicas y están en desacuerdo con el pago de las recetas y medicamentos. A lo que podemos concluir que si una persona está enferma y necesita medicarse, con la medida impuesta por el copago, muchos/as posiblemente dejaran de comprar ciertos medicamentos, produciendo así, un empeoramiento de su bienestar.

A nivel social, se demuestra que la crisis les ha afectado, debido a que más de la mayoría  no acude a los hogares de jubilados, local social, como forma de ocio. Sin embargo, siguen realizando las mismas actividades como jugar a las cartas, pasar las tardes en el huerto y ver la televisión.
Asimismo este hecho nos verifica una de las motivaciones que teníamos en un principio en conocer si la gente mayor está vinculada a alguna entidad de su localidad.

Consideramos además, que el tiempo de ocio de nuestros mayores queda limitado debido a que un tanto por ciento bastante elevado, debe cuidar a sus nietos/as, ayudando así a sus hijos/as. Hecho que también repercute a nivel personal y emocional por la carga que les puede suponer.

En conclusión, pensamos que la sociedad en general exige muchas responsabilidades a la gente mayor y por el contrario se les presta menor atención.

Otro de nuestros objetivos era identificar los factores de riesgo que pueden conllevar a una situación de exclusión social. En este caso reconocemos que el tema de la exclusión social no lo hemos abordado con profundidad, debido a que al plantearnos las preguntas de la encuesta, pensábamos que algunas de ellas eran socialmente incorrectas, como por ejemplo, preguntar directamente si se ha sentido excluido, etc. Lo que nos llevo a replantearnos a modificar el cuestionario y focalizarnos en la información que hemos plasmado en el blog con la finalidad de ofrecer una visión que fomente el respeto hacia a nuestros mayores. Quizá este tema de la exclusión social si se podría estudiar, pero des de nuestra ignorancia no sabemos que metodología es la correcta para llevarlo a cabo.

Por último, pretendíamos descubrir si la vejez va acompañada de la soledad. En este punto, igual que en el anterior, somos conscientes que no hemos podido estudiar detalladamente esta temática, porque nos hemos tenido que adaptar al colectivo que nos dirigíamos. Pensamos que si a una persona mayor le realizas una encuesta con muchas preguntas, puede ser que obtuviéramos una negativa o falta de sinceridad en sus respuestas. Es por ello que tampoco hemos podido ahondar más en la relación de la vejez y la soledad. No obstante, pensamos que la gente mayor se siente sola, que está un poco olvidada, no se les presta la atención que merecen… Un ejemplo de esto sería la organización que recomendamos en nuestro blog dels Amics de la gent gran.

En conclusión, es necesario romper con falsas creencias que se han fijado en nuestra sociedad entorno la vejez, abriendo nuestra mirada a nuevas posibilidades que no perjudiquen a las personas mayores con la imposición de una identidad negativa que pueda perjudicar su situación y/o agravar su nivel de vulnerabilidad y exclusión social. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario