Hace aproximadamente un año, concretamente el
23 de Noviembre de 2011, salia una noticia en el periódico La
vanguardia que nos llamó especialmente la atención, pues hablaba de la soledad
que invade a la vejez. Es por ello, que queremos compartir con todos vosotros
nuestra opinión.
Leyendo este artículo, nos hemos
sentido muy identificadas con las opiniones expuestas sobre el tema. Además
hemos descubierto la repercusión física, desarrollando enfermedades, que
padecen las personas mayores que se sienten y están solas, siendo éste
estudio médico muy novedoso en cuanto a la información que teníamos, puesto que
las noticias que se dan sobre la gente mayor son generalmente a nivel social.
Nos gustaría destacar que el estudio no se centra meramente en la parte médica,
sino que va más allá, implicándose en las causas económicas y sociales
responsables de esta situación y da soluciones para paliar el problema,
como la participación activa en la comunidad con la finalidad de relacionarse
socialmente.
Por lo que hemos leído en esta 1ª
JORNADA INTERNACIONAL de SOLEDAD además intervinieron profesionales de otros
ámbitos, como sociólogos, de ahí la importancia de que el problema se aborde
desde un prisma interdisciplinar, donde hay un mayor enriquecimiento en cuanto
a la calidad de lo expuesto, ya que desde diferentes informaciones, estudios y
puntos de vista de los diferentes profesionales, se puede dar una
información más veraz y contrastada.
La realidad que viven estas personas
mayores la conocemos ya no sólo por la experiencia cercana que cada uno podamos
tener de algún familiar o conocido, sino gracias a los medios de comunicación.
A través de su divulgación, tanto escrita como audiovisual, expresa el problema
actual de la soledad en la vejez, el cambio de roles familiares, o la
infraeconomía, entre otros; llegando a concienciar al ciudadano e incluso
advirtiendo de un futuro no muy prometedor si no hay un cambio.
A partir de esto, opinamos que el papel
de los medios de comunicación es el de informar al mayor número posible de
personas utilizando todos los recursos a su alcance; además pueden ejercer una
labor muy positiva en cuanto a la educación social. Cuando un problema es
sacado a la luz y es tratado desde diferentes opiniones y ámbitos, hace que el
individuo se conciencie de lo que sucede en nuestra sociedad, y tome partido o
no, en función de sus necesidades y creencias. Éstos son una herramienta que
ayuda a abrir los ojos ante problemas que de otra forma no conoceríamos.
Como futuras educadoras sociales, vemos importantísimo el papel que ejercen los
medios de comunicación pues nos sirven de gran utilidad, no sólo para darnos
información, sino que podemos utilizarlos también para denunciar situaciones
sobre hechos sociales.
Evidentemente, una noticia mirada desde
una opinión, o un solo medio de comunicación, no es válida para hacer un juicio
de valor objetivo. Para contrastar la información dada, consideramos que se
deben valorar diferentes opiniones, diferentes informaciones sobre el mismo
tema, ya que es la forma de acercarse más a la veracidad del hecho.
Ante esta problemática sobre la vejez,
estamos de acuerdo con el sociólogo Ángel Castañeira en cuanto a que un formato
más flexible de los horarios de trabajo, podrían descargar a estos abuelos de
tener que atender tantas horas a sus nietos. A su vez, los padres podrían
cuidar más a los niños y ancianos.
A pesar que el demógrafo Julio Pérez
Díaz es optimista respecto al futuro, con una población más longeva, saludable,
etc., creemos que el tener más formación académica y mejor calidad de vida, no
asegura un cambio positivo ante esta realidad. Para nosotras, son más
importantes los valores jerárquicos que se han ido perdiendo (como el respeto a
los mayores), que no van vinculados en absoluto con la economía; sirva de
ejemplo países subdesarrollados donde el papel del anciano tiene gran
importancia.
Hemos de ir evolucionando con los
tiempos, pero también hemos de recuperar y aprovechar la experiencia de los
mayores, por ejemplo, haciéndoles partícipes en nuestra comunidad, dando
charlas en colegios y/o institutos, incluso universidades, sobre sus
experiencias tanto personales como laborales. Esto enriquecería a una sociedad
cada vez más individualista y promovería una interrelación entre diferentes
generaciones.